Bueno pensando en esas cosas de las generaciones, me puse a pensar que nombre podría tener la nuestra, entre los 20 y 30 años. Pues lo más obvio sería “Generación Y” (Después de la “Generación X”) o Generación Post. Pero a esta generación se ajusta más el nombre de “Generación G” de Güevones, claro está.
Güevones por no opinar si no es para criticar, por dejar que este puto país esté en manos de viejos que intentan sacar dinero a adolescentes poco exigentes (de los cuales esto está lleno), y que son alimentados por los medios de comunicación en las numerosas secciones de farándula.
Güevones por ni tan siquiera tener algo que nos caracterice de forma fiel que no sea el ser Güevones.
Güevones por haber padecer de Lapsus mentales o de estado de estupidez avanzado por concebir que un bloqueo forzado puede generar cosas positivas para la Universidad, para el Trabajo, para el país…
Güevones por asumir estilos musicales y estéticos de gente mucho mayor o mucho más joven que nosotros, por hacer alarde de un individualismo destructivo que no pasa de escribir idioteces exaltadas en nuestros blogs o poner verde cuatro tonterías, bajo pseudónimo, en los foros de amigos.
Güevones por quejarnos de que no hay buenos conciertos ni buenas programaciones y luego no pagar 10 putos pesos por uno de esos supuestos conciertos buenos y dejar que el promotor que quiso cambiar las cosas se arruine.
Güevones por quejarnos de que nadie apoya la buena música y luego tener 100 gigas de discos bajados, los cuales nunca llegaremos ni a escuchar. Güevones por quejarnos de las modas que nos imponen e ir todos en manada al H&M.
Güevones por asumir que lo bueno no vende y cuando un grupo que nos gusta lo hace ponerlos a parir y decir que ya no es lo mismo. Güevones por quejarnos de que los libros no venden y estar deseando que inventen los libros digitales para bajárnoslos gratis de internet. Güevones por tener lo peor de la generación anterior (el desencanto, el nihilismo, el pesimismo…) y lo peor de la que viene detrás (la comercialidad, la superficialidad… ) sin nada de lo bueno.
La generación G, que continúa con las mismas ideas invadiendo las universidades públicas estudiando de manera desapasionada los delicados temas de la Universidad una de las diez horas que permanecen en la misma mientras en las restantes juegan cartas desaprovechando las pocas mesas que contienen. Generación G que debe separarse por tareas. Una comisión debe convencer “al pueblo” de que ser pacíficos; la otra debe encerrar gente en los salones y/o oficinas ¡para que sientan la presión de la fuerza del pueblo!. Güevones.
Decía hace medio siglo Kurzio Malaparte, un escritor italiano (corran a la Wikipedia, garrulos) que se avecinaba una nueva generación que iba a ser terrible. Una generación de jóvenes de clase media pequeño burguesa que no se iban a sentir identificados, por vergüenza, con los ideales de la burguesía (el amor por la alta cultura, el amor por el arte y el conocimiento) ni con los de la clase obrera (justicia, trabajo digno, reparto de riquezas) por no ser ellos, ni sus padres, obreros y considerar a éstos unos brutos ignorantes. Una generación de esnobs acomplejados que, como el perro del hortelano, no comerán ni dejarán comer a los demás. Pues bien, amigo Kurzio, aquí estamos, hemos llegado; somos la “generación G (de güevones)” y hemos llegado para no hacer nada por quedarnos. Dios nos perdone.

En algo de todo esto te reflejas?
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